La felicidad
Antonia Martínez - Asociación Sallurtegi - Noticias en red, septiembre de 2007
Entre las viejas leyendas de lugares remotos hay una que cuenta cómo los dioses decidieron crear al hombre y a la mujer y que alguno intervino:
-¡Alto! Si los hacemos semejantes a nosotros, van a tener un cuerpo como nosotros, fuerza e inteligencia iguales a las nuestras. Debemos pensar en algo que los diferencie de nosotros. De no ser así, estaríamos creando nuevos dioses.. Deberíamos quitarles algo, pero ¿qué?.
Pensaron mucho y uno de ellos dijo: “¡Vamos a quitarles la felicidad!”. A todas aquellas deidades pareció muy bien la idea, pero surgió una dificultad: ¿dónde esconder la felicidad para que los hombres no la encuentren? Unos dijeron que en la cima de los montes y otros que en el fondo del mar. Pero se daban cuenta de que los hombres, con su inteligencia, se las arreglarían para llegar allá y descubrirla, incluso si estuviera escondida en un planeta lejano. Finalmente uno exclamó triunfante:”¡La esconderemos dentro de ellos mismos y nunca la encontrarán!”.
Desde entonces los hombres buscan la felicidad sin saber que la traen consigo.

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