Este año, determinados por la mala situación económico-financiera en la que tienen sumido al ayuntamiento, la alcaldía-PNV se ha preocupado de cambiar las formas en algunos aspectos y evitar dar la imagen de puro trámite intrascendente en que habían convertido la aprobación de los Presupuestos.
Por primera vez en muchos años han aprobado los presupuestos antes de que acabe el año, tres meses antes de lo que venía siendo habitual en Agurain. Lo cual tampoco significa que hayan posibilitado la participación popular, que hayan respetado en la presentación de los documentos la Ley Básica de Normalización del Euskera, o que estén dispuestos a debatir las propuestas de la izquierda abertzale. Simplemente se atienen a los plazos de aprobación para no evidenciar la dejadez mantenida hasta ahora.
También por primera vez se intenta acercar de alguna forma el presupuesto aprobado a lo que realmente se ejecutará después. Lo habitual ha sido aprobar presupuestos sobredimensionados e irreales que luego no se cumplían, lo hemos denunciado muchas veces, pero daba igual. Así, si miramos los ingresos presupuestados para 2007, 2008, 2009 vemos que solo se cumplieron en un 57,7%, 58,53%, 61,48% respectivamente, con los gastos pasa lo mismo. Este año se ven obligados a dar una imagen más seria y rebajan lo presupuestado en un 28%. A pesar de todo sigue siendo un presupuesto ficticio y muy condicionado por el déficit de 1.711.663 € registrado en 2009.
En lo que se refiere a los ingresos, si entramos en el contenido de lo aprobado comprobamos que un año más se asume con normalidad el descenso de las aportaciones y transferencias corrientes a cargo de otras instituciones.
En este sentido es reseñable que el FFFEL venga descendiendo estos 3 últimos años, encontrándonos actualmente en el 86,45% de lo que se recibió en 2008 y como ya dijimos el año pasado, consecuencia de decisiones fiscales regresivas del PNV que en el caso de Agurain contribuyen a empeorar la ya pésima situación económica del ayuntamiento.
En cambio la alcaldía-PNV se recoge un aumento 7,73% más en los ingresos por las tasas y precios públicos (agua, basura…), con lo que seguimos la tendencia iniciada estos años anteriores de que lo que pagamos directamente los vecinos tenga cada vez más un peso mayor en los presupuestos.
Además, ante la necesidad de contrarrestar el déficit de 1.711.663€ obtenido en 2009 el ayuntamiento se ha visto obligado a pedir otro crédito para financiarlo con lo que para el año que viene casi multiplicará por tres, hasta los 5 millones de euros, el capital pendiente de pago que tenía hace 3 años. Una herencia que supone un importante aumento de los intereses y que al fijarse en 15 años de amortización, traspasará a 4 futuras corporaciones.
En lo que respecta a este apartado, sí nos gustaría recordar que para el presupuesto del año 2009, ya entrados en la crisis económica, propusimos que el Ayuntamiento reordenase las prioridades de gasto bajo dos premisas: austeridad y una política social activa dirigida al conjunto de los vecinos. Ni en 2009, ni en 2010 se tuvieron en cuenta nuestras propuestas.
Ahora, una vez que no pueden ocultar las consecuencias de una gestión desastrosa, algunas de nuestras propuestas se aplican, como la reducción de gastos superfluos en partidas como “Atenciones protocolarias”, “Publicidad y Propaganda”, “Denoi”; la eliminación durante 2010 del puesto de “auxiliar de seguridad de la alcaldía”, así como uno de vigilante…; también se rebaja de forma importante la partida “Inversiones reales” en la que se incluía cualquier obra sin orden ni concierto.
Otras de nuestras propuestas siguen pendientes como la rebaja del sueldo del alcalde, 62.000€ brutos anuales, muy por encima de lo que cobraba en su puesto profesional y muy por encima de ayuntamientos con más habitantes (Laudio…). También el ahorro en gasto corriente como electricidad… sigue siendo una asignatura pendiente.
Pero con esto no queremos decir que el ayuntamiento sea una mera empresa cuyo objetivo sea obtener beneficios e incluso que al final del ejercicio coincidan los ingresos con los gastos. El ayuntamiento como institución pública tiene una importante función social dirigida al conjunto de los vecinos y en especial a los que más lo necesitan. Solo que esto tampoco entra en los planteamientos de AGA-PNV y por ello en el gasto aprobado siguen los mismos criterios mantenidos hasta ahora. Por ejemplo:
Este año va a cobrar el 10% del aprovechamiento urbanístico del polígono Harresi Parkea que le correspondía al ayuntamiento por cesión obligatoria – equivale a 1.105.968 €- En su día (2007) ya manifestamos que este 10% que “tiene su origen en suelo urbanizable con destino a vivienda debe destinarse íntegramente a promocionar vivienda asequible y no en obras para cuya financiación se puede acudir a otra vías que permiten obtener esos fondos de otros niveles institucionales.” Sin embargo ¿en qué los va a emplear el ayuntamiento? Pues 750.000 € en acondicionar los accesos a la zona deportiva (accesos, algunos locales-oficina para grupos deportivos…), obra estrella, ya en marcha, para la que no ha esperado a subvenciones y que asume exclusivamente con dinero municipal para acabarla en fechas cercanas a las elecciones municipales que serán en mayo. Otro ejemplo de la utilización interesada del patrimonio municipal y que responde a la priorización de intereses electorales sobre los del propio ayuntamiento.
Otro tanto podemos decir referido a la defensa de este ayuntamiento de los intereses de los trabajadores de Agurain. No solo siguen presupuestando cada vez más para subcontratar empresas de servicios que realicen trabajos de competencia del ayuntamiento, sino que ni siquiera han sido capaces de apoyar la moción que, ante los despidos, presentaron en julio del año pasado los trabajadores de ATUSA en defensa de sus puestos de trabajo.
Existen otras partidas referidas a cultura… que después del bajón que han sufrido años pasados, ahora se mantienen congeladas. Sigue sin crearse un servicio de euskera en condiciones mientras se ha ido disminuyendo en algunos casos el presupuesto asignado para este fin.
En resumen, nos encontramos ante un presupuesto con algunos cambios formales para tapar la responsabilidad que una gestión determinada está teniendo en el deterioro de la economía municipal. Pero sobre todo con unos presupuestos que siguen manteniendo al ayuntamiento en el clientelismo, el descontrol y la falta absoluta de prioridades sociales.