La represaliada política de Agurain lleva ya 21 años encarcelada y pese a contar con una dolencia incurable, el Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional española denegó su puesta en libertad por no renunciar a sus ideas políticas. Etxerat recordó que López de Luzuriaga cumplió la totalidad de la condena impuesta por los tribunales españoles el pasado 11 de agosto.
Fue en junio de 2007 cuando le diagnosticaron un cáncer de mama (carcinoma ductal infiltrante en primer grado) y ese mismo mes fue intervenida en el Hospital de Jaén. Pese a todos los obstáculos impuestos, recibió un tratamiento de radioterapia de 35 sesiones. Etxerat denunció con dureza este hecho y resaltó que en su caso es más que evidente «lo perjudicial que es la cárcel para una persona que sufre una enfermedad grave e incurable». (Gara)