¿Una conclusión precipitada? Con una oposición (PSE, Ezker Batua-Aralar, PP) en vacaciones permanentes y un AGA-PNV en maquillaje continuo o simplemente guardándose todo dato que cuestione su gestión al tiempo que se empeñan en negar la representatividad y el derecho a la información y trabajo municipal de los tres concejales electos de la Izquierda abertzale, la verdad es que es difícil saberlo con exactitud.
A pesar de todo, lo insostenible es insostenible y solo es cuestión de tiempo que el maquillaje vaya dejando paso a la realidad. Y la realidad empieza a tener muy mal aspecto. Recientemente hemos conocido que el remanente negativo de tesorería (vulgarmente conocido como déficit) del año 2009 asciende a 1.711.663 €. Lo que en 2006 empezó siendo un déficit de 93.907€, en 2007 eran 377.523 €, para pasar a los 497.489 € en 2008 y a 1.711.663 € en 2009.
Ante el déficit que se estaba creando en abril de 2008 el ayuntamiento se vio obligado a redactar un Plan de Estabilidad Presupuestaria que sobre el papel pretendía conseguir en 4 años una capacidad de financiación positiva. Como el papel lo aguanta todo, se aprobaron 5 medidas presupuestarias con citado objetivo de ir igualando paulatinamente los ingresos con los gastos, de tal forma que la liquidación del presupuesto de 2011 fuese ya equilibrada. Pasados dos años y como reconoce un informe de Secretaría ninguna de las 5 medidas incluidas en el Plan se está cumpliendo y el déficit aumenta exponencialmente.
¿Consecuencias? Muchas: entre otras, que si para el 2011 no se logra cumplir el principio de Estabilidad Presupuestaria a partir de entonces existe la posibilidad de que la Diputación no conceda autorización para nuevas operaciones de crédito, hay que tener en cuenta que en estos momentos no solo se mantiene el mayor déficit presupuestario, sino también posiblemente el mayor endeudamiento bancario del que hayamos tenido conocimiento.
En esta situación eludir su responsabilidad aludiendo a la crisis que todo lo justifica es uno de los recursos más socorridos por todas las derechas; recortar los gastos sociales y aquellos de los que se beneficia el conjunto de la población, otro. Pero que nos encontremos en esta lamentable situación en Agurain poco tiene que ver con la crisis económica global y mucho con el modelo de gestión municipal de AGA-PNV, con su apuesta por un “desarrollo acelerado” medido en términos de m² de hormigón por habitante y también con la increíble falta de previsión que están demostrando.
Y para verlo nada mejor que algunos ejemplos: (continúa)