Cuando desde Diputación se plantea la construcción de un gran embalse (primero, para regadío, en Gordoa -1988-, con la posibilidad de abastecer a Agurain, luego, en Mojón blanco -1993- y finalmente, en 1995 en Korrosparri) desde Agurain todos lo vimos como una posibilidad real de solución a futuro de todos los problemas de abastecimiento. Desde nuestro punto de vista solo tenía que cumplir dos condiciones, que los informes sobre impacto ambiental fuesen positivos y que antes de la aprobación del proyecto por parte de los ayuntamientos se abriese a las aportaciones y opiniones de los vecinos.
Sin embargo, desde el inicio de su tramitación lo que nos parecía que podía ser una solución se convirtió en un proceso intemporal, farragoso, oscuro e ineficaz, con la menor información pública posible y sin que se supiese claramente la responsabilidad de cada Administración y Departamento en su materialización. Pasaron los años y ni PNV, ni PSOE, ni PP, que gobernaban en las distintas administraciones, fueron capaces de llevarlo adelante.
En paralelo a la ineficacia de estos partidos, el paso de los años ha hecho que en la sociedad vayan aflorando nuevos planteamientos en torno a la consideración del agua como un bien patrimonial que forma parte de ecosistemas vitales que hay que proteger y no un mero recurso económico. Frente a la oferta ¿ilimitada? del recurso se va imponiendo como condición previa la gestión eficaz de la demanda.
Después de muchos años sin restricciones de agua en Agurain y teniendo en cuenta lo que nos está diciendo la experiencia, ya no tenemos la misma percepción sobre la necesidad de triplicar la concesión de agua, indudablemente que hay que hacer previsiones y planes a futuro, indudablemente que hay que buscar fórmulas para mantener el caudal ecológico de los ríos en verano, pero cada vez queda más claro que en lo que respecta a Agurain la construcción de un nuevo y gran embalse en Korrosparri que triplicaría la disponibilidad de agua puede ser matar “moscas a cañonazos” y en lo que respecta al resto de usuarios beneficiarios de la Lautada también está por demostrar, pues no existen datos actualizados de consumo, no hay previsiones realistas y sí mucha exageración.
A finales del año pasado se impulsó un proceso de participación popular que reconocemos tuvo su interés tanto por la calidad de los ponentes (en general) como por la participación de sectores de la Lautada interesados en la problemática, aunque seguimos manteniendo que se hizo muy tarde dado lo avanzado de la tramitación, y que este tipo de procesos, si no tienen posteriormente instrumentos para materializar las conclusiones, se quedan en papel mojado.
El mes pasado, tanto en la Junta de la Cuadrilla como en Juntas Generales se han visualizado las dos formas que hay de entender la cuestión: por una parte PSE, PNV, PP y alcalde de Agurain plantean que primero es Korrosparri y solo en caso de que fuera inviable se verían otras opciones y por otra la postura de la Izquierda abertzale, EA, IU… que plantean una moratoria a Korrosparri durante la cual se presenten las necesidades actualizadas de abastecimiento de agua y previsiones futuras, se presenten planes de ahorro y eficiencia en la gestión del agua por parte de las entidades afectadas, así como un desarrollo Técnico y económico de las posibles alternativas a Korrosparri, en resumen que no es el momento de decir sí o no a Korrosparri sino de buscar la mejor forma de hacer frente a las necesidades actuales y futuras de la zona desde una perspectiva sostenible, buscando el menor impacto y la mayor sostenibilidad. Una vez que dispongamos de los datos REALES de necesidad de abastecimiento, planes de gestión de la demanda y del desarrollo técnico de diferentes alternativas que ya están sobre la mesa es cuando tanto las instituciones como la población afectada, podríamos tomar una decisión acertada.
La actitud de algunos grupos políticos y en especial del alcalde de Agurain demuestra que el tiempo no pasa para ellos que, aunque el resto del mundo evolucione, ellos no están por la labor, ¿Nueva Cultura del Agua? ¿Directiva Marco del Agua? Y éstos… qué dan?
Aunque no se haya cumplido ninguno de los peores augurios que nos temíamos, aunque Agurain hace 17 años que no sufre una restricción de agua, aunque no haya una sola empresa que no se haya instalado por falta de agua, aunque se pueda afirmar que seguimos sin controlar y malgastando el agua… según ellos: ¡necesitamos el embalse de Korrosparri!.
Y si hay que utilizar el miedo se utiliza “Si se marchan las empresas de aquí porque no hay agua nos vamos a tener que ir todos a Vitoria” Iñaki Beraza. Diario de noticias 05-06-09. ¿No será que nos tenemos que marchar por la deslocalización? o ¿Porque algunos pretenden mantener o aumentar su tasa de beneficio? Que se lo pregunte a los de ATUSA, Okariz…
Y si hay que tergiversar se tergiversa “No tenemos restricciones porque estamos utilizando nuevos manantiales” Iñaki Beraza. Sesión de la Cuadrilla junio 2010. (El pueblo de Agurain sigue con los mismos manantiales). “Ahora cogemos más agua de la concedida oficialmente” (Antes también)…
Y si hay que “suavizar” los datos se suavizan: En el informe de la empresa Wasser sobre los años 2006 y 2007 se afirmaba que la dotación media de agua a la localidad alcanzaba un valor excesivo. Teniendo en cuenta que el ayuntamiento le facilitó datos de población sobredimensionados, el valor excesivo se quedó corto. Así mismo posteriormente el ayuntamiento facilitó un informe referido al 3º trimestre de 2009 en el que se decía que el agua no controlada se reducía del 64% en 2007 al 35,16% en 2009, sin embargo posteriores controles (no publicados) demuestran que en el 1º trimestre del 2010 ya había subido al 44,85%, cuando un buen funcionamiento de la red de distribución debería rondar el 15%.
Y si hay que exagerar se exagera: dotaciones recogidas en los informes (1996) que sirvieron de base a las concesiones de Korrosparri: Agurain obtendría: 57,95 litros por segundo (32 l/s inicialmente, luego aumentados). Ahora bien, el agua suministrada durante 1997, primer año de mediciones y con 3876 habitantes, fueron 21 litros por segundo / 474 litros por habitante y día. El agua suministrada en 2009 con 4850 habitantes, fueron 24 litros por segundo y 422 litros por habitante y día. Aun manteniendo este elevado consumo por habitante (la referencia eficiente para una población menor de 10.000 habitantes son 250 litros habitante y día) y bajo rendimiento de la red, y teniendo en cuenta la evolución del consumo ¿no partíamos claramente de unas expectativas y dotaciones sobredimensionadas?
También debería quedar claro que hablamos solo de Agurain porque es de donde tenemos algunos datos objetivos, pero nada sabemos sobre consumo y necesidades reales del resto de potenciales usuarios del embalse como Asparrena y San Millán y ¿quizás el regadío?… una nebulosa.
Al final, el embalse de Korrosparri se ha convertido para algunos “políticos” más en propaganda electoral partidista que en una repuesta equilibrada para garantizar el suministro de agua en la Lautada. Por eso decimos que están poniendo el carro delante de los bueyes. Muchos pensamos que hay alternativas menos costosas económica y medioambientalmente para garantizar el suministro de agua, pero se tienen que desarrollar técnicamente y por el momento, y no conviene olvidarlo, ni la Confederación Hidrográfica del Ebro, ni el Estado impulsores oficiales del proyecto, lo están exigiendo.
Sin olvidar que para aprobar un proyecto de estas características, una vez expuesta la viabilidad de las diferentes soluciones, que las hay, la última palabra debería estar en los vecinos de la Lautada.